El asticot son larvas de mosca de 8-12 mm para alimentar a reptiles e insectos depredadores. Aporta proteínas y tiene una ventaja: si dejas que las larvas completen su ciclo, se convierten en moscas voladoras, que estimulan el comportamiento natural de caza y son perfectas para especies que necesitan presas voladoras, como muchas mantis. Se vende en formatos de 50 g, 150 g y 300 g.
El asticot se recomienda para mantis medianas y grandes. Para mantis de menor tamaño es más adecuada la Drosophila, por su tamaño.
Guardado en la nevera, el asticot se mantiene activo durante días o incluso semanas. A temperatura ambiente completa su ciclo: en 2 o 3 días las larvas se hacen pupas y unos 10 días después emergen las moscas. El asticot se envía a temperatura ambiente para que empiece la conversión, así que, según la temperatura, algunas larvas pueden llegar ya en estado de pupa.