Los colémbolos son animales diminutos, de alrededor de 0,2 a 1 mm, que cumplen dos funciones en el terrario: son micro alimento para reptiles, anfibios e invertebrados de pequeño tamaño, y limpiadores naturales en terrarios bioactivos. El cultivo es una tarrina de 1/2 litro repleta de colémbolos activos.
Se alimentan de restos orgánicos, moho y excrementos, así que mantienen el sustrato más limpio y el entorno más saludable para los animales.
Mascotas de pequeño tamaño: anfibios e invertebrados que necesitan un alimento de calibre muy pequeño, con alto valor nutricional. Para presas algo mayores está la Drosophila melanogaster.
Se crían con facilidad: necesitan un sustrato muy húmedo, materia orgánica que descomponer y temperaturas cálidas. Más detalle en la guía de alimento vivo para reptiles.