Esponja corporal doble cara de lufa Natulim Kēr: la alternativa ecológica, biodegradable y 100% libre de plástico a las esponjas de baño sintéticas convencionales. Diseñada con una estructura 2 en 1 que combina una cara frontal de lufa vegetal para una exfoliación natural y una cara posterior de tejido de rizo extrasuave para la limpieza diaria y delicada de la piel.
Esta esponja corporal natural transforma la rutina de la ducha en un ritual de cuidado respetuoso con el medio ambiente y con tu cuerpo. La fibra de lufa, al entrar en contacto con el agua, se ablanda hasta alcanzar la textura perfecta para eliminar células muertas, estimular la circulación sanguínea y renovar la epidermis sin causar irritación. Por su parte, la cara de rizo está pensada para mimar las zonas más reactivas, siendo completamente apta para pieles sensibles.
Es el accesorio de baño perfecto para maximizar el rendimiento de tus jabones sólidos o geles de ducha, ayudando a generar una espuma rica y abundante mientras mantienes tu higiene personal libre de microplásticos.
Las esponjas de baño tradicionales están fabricadas con poliuretano y otros derivados del petróleo que liberan microplásticos por el desagüe en cada uso y tardan siglos en degradarse. La esponja Natulim Kēr ofrece una solución sostenible de doble acción:
Sí. Para pieles muy sensibles, recomendamos utilizar exclusivamente la cara de rizo suave para la limpieza diaria, ya que limpia sin fricción. La cara de lufa puede reservarse únicamente para zonas menos reactivas (como talones o codos) o evitarse si la piel está en un brote de sensibilidad.
Al ser un producto natural, su durabilidad depende del uso y, sobre todo, del secado. Con un mantenimiento adecuado (aclarando bien y dejándola secar completamente al aire en una zona ventilada), la esponja puede durar varios meses en perfectas condiciones.
De forma esporádica, puedes sumergir la esponja en agua hirviendo durante un par de minutos para eliminar cualquier proliferación de bacterias, o dejarla en remojo con agua caliente y una cucharada de percarbonato de sodio. Después, aclárala bien y déjala secar por completo.
Al estar fabricada con materiales 100% naturales, al final de su vida útil puedes cortarla en trozos pequeños y desecharla en el contenedor de materia orgánica o añadirla a tu compostera doméstica, donde se biodegradará de forma natural.