Su detalle característico es el icónico nudo de La Portegna, que aporta un toque sofisticado.
Es un accesorio práctico que se adapta a cualquier ocasión: llévalo como bolso de mano para eventos especiales o como bandolera cruzada para el día a día. Esta versión está confeccionada en piel, ofreciendo un acabado de alta calidad que garantiza durabilidad y estilo.